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La forma en que Bauer plantea el problema[1]

Carta a un austríaco

 

 

19 de marzo de 1933

 

 

Estimado camarada:

 

Otto Bauer[2] llama a defender la democracia con el argumento de que Hermann Mueller[3] es mejor que Adolf Hitler. Su posición consiste en creer que los obreros austríacos tienen que optar por el poderío de Hermann Mueller o la dictadura de Hitler. Semejante planteamiento es típico de la política evasiva de Otto Bauer y esa clase de gente: esquemática, pasiva y estéril. ¿Qué significa, concretamente, defender hoy la democracia en Austria? ¿Acaso estar de parte del caos imperante, de fuerzas que chocan y se neutralizan recíprocamente? ¿Quizás el poder de los socialcristianos,[4] que de buen grado acogen y mantienen ese caos? Hoy en día, en Austria, “defender la democracia” significa ayudar a Dollfuss[5] y el caos que éste ha creado. Esta es prácticamente la política más irrealizable, más fantasiosa que se podría formular. Lo que hay que hacer con la democracia en Austria no es defenderla sino reconstruirla sobre nuevos cimientos. Hay que revitalizarla, hay que ganarla, y eso sólo puede ser logrado mediante la conquista del poder por la clase obrera. Tal hecho convertiría inmediatamente a Austria en representante de la fuerzas motrices más revolucionarias y progresistas de la nación alemana. Se trata de una tarea gigantesca e histórica, que implica, desde luego, sus dificultades, pero también inmensas posibilidades.

La política de la socialdemocracia austríaca, ya pasiva o amenazante, sólo sirve para allanarle el camino al fascismo. Desde la óptica capitalista, la justificación de la dictadura fascista reside precisamente en que la oposición de la clase obrera debilita aun más a un capitalismo atrapado en un callejón sin salida de la historia; desgasta al capitalismo, lo paraliza, pero a la vez se demuestra incapaz de tomar el poder y encontrar la salida del caos y la corrupción.

La oposición prolongada, que bajo las circunstancias imperantes parece traición, provoca al enemigo de clase y empuja hacia su bando a nuevos sectores y grupos populares. El abstenerse de los métodos de lucha revolucionarios le da al enemigo el coraje para adoptar, a cualquier costo, la decisión definitiva.

Esa es la situación actual de Austria. Durará, a lo sumo, algunos meses. Luego la socialdemocracia austríaca será barrida en todo su esplendor, y los diarios de París o Londres publicarán artículos de Otto Bauer, en los que éste demostrará que una Austria gobernada por el canciller Renner[6] realmente era mejor que una Austria fascista. Y todo ello como resultado de la defensa de la democracia.

 

Con saludos comunistas,

 

L. Trotsky



[1] La forma en que Otto Bauer plantea el problema. Del folleto holandés Oostenrijk een les voor alleen [Austria: una lección para todos] publicado en 1933. Traducido [al inglés] por Iain Fraser. La victoria de Hitler en Alemania detonó inmediatamente una crisis en Austria, donde los nazis locales intensificaron sus esfuerzos para derrocar al gobierno del canciller Dollfuss. que simpatizaba con la Italia fascista antes que con la Alemania nazi. El 7 de marzo de 1933 el canciller suspendió varios derechos constitucionales, con el pretexto de que era la única manera de mantener el orden constitucional. Fue la primera de una serie de medidas que afectaron tanto a los nazis como al mayor partido de oposición, la socialdemocracia.

[2] Otto Bauer (1881-1938): dirigente socialdemócrata austríaco después de la Primera Guerra Mundial, fue uno de los fundadores de la Internacional Dos y Media (1921-1923) y principal teórico del austro-marxismo.

[3] Hermann Mueller (1876-193l): canciller socialdemócrata alemán en 1920 y 1928-1930. A partir de 1930 lo sucedieron los cancilleres bonapartistas que le prepararon el camino a Hitler.

[4] 4 El Partido Social Cristiano: el gran partido burgués austríaco entre las dos guerras mundiales; de allí provinieron la mayoría de los cancilleres de ese país. Era el baluarte político de la iglesia católica, y su ala liberal controlaba un movimiento sindical cristiano. El ala derecha del partido dominaba el gabinete de coalición de Dollfuss de 1932 a 1934.

[5] Engelbert Dollfuss (1892-1934): asumió la cancillería de Austria en marzo de 1932. Era jefe del ala derecha socialcristiana y de la mayoría del gabinete de coalición que él lideraba. En febrero de 1934 su gobierno masacró a los obreros vieneses que enfrentaban la represión. Fue asesinado durante el golpe frustrado de los nazis de julio de 1934.

[6] Karl Renner (1870-1950): canciller socialdemócrata de Austria en 1918-1920 y presidente de la Asamblea Nacional, de 1931 a 1933.



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