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Las tres fracciones de la Internacional Comunista[1]

 

 

1930

 

 

 

3. Indudablemente, el centrismo stalinista se encamina hacia una nueva diferenciación[2]. Hacia dónde irá el propio Stalin, no lo sé: ya demostró su capacidad de virar hacia la extrema derecha y hacia la extrema izquierda. La experiencia señala que cada nuevo zigzag del centrismo es más profundo y decisivo que el anterior. Sin embargo, no trataré de pronosticar sobre la base de ello si un nuevo viraje hacia la derecha será o no "el último". Y no se trata esencialmente de pronosticar, sino de luchar activamente. La nueva diferenciación del centrismo fortalece enormemente a la Oposición de Izquierda[3] y la convierte en un factor político de importancia para la determinación del rumbo futuro de la revolución.

4. El ala derecha actual del Partido Comunista sólo puede desempeñar el papel de cortina, tras la cual todos los Bessedovskis y Ustrialovs[4] -sean pacientes o impacientes- se están agrupando. Si los acontecimientos se precipitaran hacia una salida termidoriana[5], surgirían dirigentes muy "especiales". Desde luego, no puede excluirse que en la primera etapa, como escribí en otra ocasión, uno de los elementos secundarios de la derecha llegue a la dirección.

5. Las especulaciones acerca de la suerte que correrán los de la cúpula derechista son de interés puramente psicológico. Los elementos de derecha más realistas están en segunda, tercera y quinta fila, estrechamente ligados a los filisteos conservadores. Son los verdaderos termidorianos del partido.

6. El Partido Comunista no es un partido en el sentido literal del término, porque su composición y su vida están regidos por métodos de carácter exclusivamente administrativo. Pero, desde el punto de vista formal, engloba a la abrumadora mayoría de la vanguardia proletaria, a la que tratamos de vincularnos. Estamos a favor de un partido unificado en tanto el poder no pase a manos de la burguesía, es decir, mientras la Oposición pueda -en circunstancias favorables- cumplir sus tareas mediante una política de reforma. Plantear la creación de un segundo partido sería transferir el problema al plano de la guerra civil.

7. El surgimiento de las fracciones estuvo indisolublemente ligado al curso de la lucha de clases. El bolchevismo tuvo su origen en una fracción y se desarrolló en la lucha interna librada por esa fracción[6].

Cuando el Décimo Congreso del partido aprobó la resolución de prohibir las fracciones, sólo quiso hacer un experimento, que hubiera tenido cierto éxito sólo con una dirección previsora y un régimen sano[7]. La necesidad de hacer esa experiencia surgió de las circunstancias excepcionales que enfrentaba el partido dominante en un país campesino rodeado por capitalistas.

Cuando Zinoviev y Stalin[8] extendieron esta medida a la Internacional Comunista, cometieron uno de sus más desastrosos errores. Los partidos comunistas jóvenes, surgidos en su mayoría de la socialdemocracia, no pueden madurar para desempeñar su papel histórico sin atravesar esa etapa de implacable lucha ideológica, fraccional. La Internacional Comunista a lo sumo podría, interviniendo con juicio, inteligencia y tacto, limar las asperezas de la lucha fraccional y apurar el proceso de formación de los partidos comunistas.

La ceguera centrista de la dirección omnipotente ha provocado resultados opuestos, rodeando a las fracciones y sus luchas de una atmósfera extremadamente insalubre. Ante la falta de dirección política, las fracciones pasan a ser los únicos organismos de orientación política y de adaptación de las consignas a las distintas circunstancias.

Al comienzo la fracción de derecha aspiraba a formular las verdaderas necesidades de la clase obrera a través de las llamadas reivindicaciones transicionales. El objetivo en si era justo. Con una dirección leninista, con una evaluación correcta de la situación y una acertada combinación de consignas transicionales y tareas revolucionarias, posiblemente no habríamos asistido al surgimiento de una organización independiente de derecha; algunos elementos de derecha habrían sido expulsados y otros absorbidos por el partido. Al no dotar a los partidos comunistas de una dirección y al prohibir al mismo tiempo la formación de fracciones, el centrismo burocrático dio al desarrollo de éstos un carácter convulsivo, los debilitó y frenó su crecimiento.

8. La Oposición de Derecha no puede jugar un papel histórico independiente. Sin embargo, no es descartar que atraviese un período de gran crecimiento, tal como ocurrió, por ejemplo, con la socialdemocracia independiente[9], pero muy probablemente no en el mismo grado. Todo depende de las circunstancias y el ritmo de crecimiento del movimiento revolucionario de masas. En una época de desmoralización las fracciones de derecha son canales que conducen a la socialdemocracia. En una época de alza, pueden ser una etapa por la que atraviesan ciertos elementos socialdemócratas en su paso hacia la izquierda y el comunismo. Pero, repito, no jugará un papel independiente.

9. En las circunstancias imperantes, la Oposición de Izquierda desempeña más que nada un papel propagandista. El arma principal de nuestro arsenal es la crítica al programa y a la práctica política de la Internacional Comunista. Ese fue siempre el papel de toda ala izquierda en medio del reflujo del movimiento revolucionario. La Oposición participa en todas las actividades del partido que arrastran a las masas y desafía los golpes del enemigo. Cualquier otro proceder la convertiría en algo inútil. En la Oposición no hay cabida para los espectadores.

Además, la Oposición debe ser una fuente de información para los obreros, información correcta y digna de confianza sobre el movimiento obrero y sus éxitos y fracasos. Esta es una función muy importante para la lucha de clases. En la prensa de la Internacional Comunista, la información ha sido remplazada por la falsificación, indisolublemente ligada a la línea política fu­nesta y a las medidas del aparato estatal.

Por último, la Oposición puede y debe ser un organismo para la orientación política correcta. Esta es su tarea más difícil e importante. En los partidos oficiales el mando burocrático suprime la discusión y el análisis políticos. ¿Cómo se puede orientar en situaciones cambiantes si no hay libertad para analizar y discutir? La derecha es totalmente incapaz de examinar la situación actual a la luz de una gran perspectiva. Toda la trayectoria de la Oposición de Izquierda demuestra que ésta plantea los problemas en su contexto histórico global, puntualiza los ejes fundamentales del proceso y es capaz de efectuar un pronóstico histórico. Esta actitud es tan inherente a su carácter revolucionario como el empirismo miope lo es a la burocracia centrista.

Pero no basta con hacer una evaluación general correcta de la situación y su dinámica y elaborar el pronóstico correspondiente. En base a todo esto (con información, orientación y previsión correctas) es necesario levantar consignas políticas oportunas. Esta tarea se podrá realizar sólo si se da una estrecha colaboración teórica y política entre las secciones nacionales de la Oposición.

En este sentido el papel protagónico recae sobre nuestra prensa. El tipo de publicación que mejor corresponde a la etapa actual de desarrollo de la Oposición de Izquierda es el semanario teórico y político. La Oposición norteamericana comenzará a publicar su órgano semanalmente. Esperamos que la Oposición belga reinicie la publicación semanal de su periódico en un futuro muy cercano. En Francia vemos los primero éxitos del semanario La Verité. En vista de las circunstancias en que se encuentra, la Oposición rusa todavía debe seguir publicando su periódico mensualmente[10].

Si en el futuro inmediato la Oposición comienza a publicar un semanario para Alemania y Austria, quedará sentada una auténtica base para el trabajo ideológico y político a escala internacional.

10. En este momento -repito-, la Oposición es un grupo de propaganda (no en el sentido meramente técnico, sino en un sentido histórico más amplio). Pero, desde luego, lucha por convertirse en un movimiento de masas, para lo que está plenamente capacitada. La historia de la política revolucionaria es, en cierto sentido, la de la transformación de pequeñas minorías en mayorías decisivas, y de estas últimas surge, a su vez, una pequeña minoría que constituye la levadura revolucionaria.

11. No intentaré dar aquí una respuesta categórica a la pregunta sobre las etapas concretas y las formas de desarrollo que atravesará la Internacional Comunista. Habrá rupturas y reagrupamientos, y no serán pocos. En qué medida podrá subsistir la continuidad en medio de estos procesos, depende sobre todo de las circunstancias objetivas, y hasta cierto punto -por ahora no demasiado- de la Oposición comunista. No es nuestra intención construir una cuarta internacional. Nos mantenemos firmes en las tradiciones de la Tercera Internacional, que surgió de la Revolución de Octubre bajo la dirección de Lenin[11].

12. En los marcos oficiales de la Internacional Comunista actual, la formación de una "nueva ala izquierda" es un hecho no sólo posible, sino también inevitable. Dentro del actual Partido Comunista soviético ya existen algunos elementos que no pueden jugar un papel ideológico independiente, como no pudo hacerlo la Oposición de Leningrado de 1926. Pero si pueden desempeñar un papel objetivo de gran importancia, como canal de acceso de los obreros centristas a las posiciones de izquierda.

El surgimiento de elementos de izquierda no es un fenómeno sin precedentes, como lo demuestra el hecho de que se los tache de "trotskistas" de la nueva camada, o de "semitrotskistas". A pesar de que el Décimo Plenario del CEIC declaró que la Oposición de Izquierda había sido liquidada de una vez por todas, Pravda se ve obligado a llamar nuevamente a la lucha en dos frentes[12]. Ello revela la imbatible vitalidad que poseen las ideas de la Oposición (y confirma, en particular, la corrección táctica de la declaración de Rakovski y sus compañeros)[13].

13. El peligro de quedar aislado de las masas comunistas es con toda seguridad una amenaza grave cuando se trata de poner en práctica las tácticas de Urbahns, que no está imbuido del espíritu del marxismo sino del "antithaelmannismo" puro y simple[14]. Pero si la Oposición, a la vez que mantiene su independencia total, participa en todas las actividades de las masas comunistas y comparte sus éxitos y derrotas (no sus posiciones y análisis erróneos), no habrá burocracia capaz de separarla de las masas. Desde luego, todavía no hemos empezado siquiera a realizar la tarea de ganar a las masas.

Es indudable que los combates que se están librando en China reflejan la incapacidad de la burguesía "nacional" para resolver los problemas nacionales fundamentales. Las peleas entre generales estimularon la revolución china. La victoria de la contrarrevolución burguesa suscitó nuevos roces entre ellos. No puedo asegurar en este momento si los últimos acontecimientos serán un estímulo para una nueva revolución, porque me faltan informes. Esperamos que nuestros compañeros chinos nos envíen información. Agregaré de paso que en China las experiencias de las gigantescas movilizaciones de masas que culminaron con el aplastamiento de la revolución allanaron el camino para el desarrollo y florecimiento del pensamiento marxista. Ayudar a los compañeros chinos a publicar su prensa es uno de los deberes más importantes de la Oposición Internacional.



[1] Las tres fracciones de la Internacional Comunista. Con permiso de la Biblioteca de la Universidad de Harvard. Traducido [al inglés] del ruso para este volumen [de la edición norteamericana] por Marilyn Vogt. Sin firma. Este es un fragmento de una carta, ubicada en una carpeta rotulada “1930" en los archivos de Harvard. De su lectura se deduce que fue escrita a principios de 1930 o a fines de 1929. Parece ser respuesta a una carta en la que se pedía la opinión de Trotsky sobre diversos problemas, los párrafos, están numerados como en respuesta a preguntas numeradas. En la copia mecanografiada de Harvard faltan los puntos 1 y 2. El punto 14, donde Trotsky dice que no puede responder a la pregunta sin hacer un análisis exhaustivo y que estaba preparando ese análisis para publicarlo en un folleto, está tachado. Evidentemente por el propio Trotsky. Casi toda la carta se refiere a la situación de las fracciones en la Internacional Comunista y sus partidos afiliados a fines de 1929 cuando la fracción stalinista había aplastado a su ex aliada, el ala derecha (u Oposición de Derecha), dirigida en la Unión Soviética por Bujarin, Rikov y Tomski, y había expulsado a sus partidarios en otros países (véase vol. 1 y 2 de este tomo).

[2] Trotsky utiliza el término centrismo para designar a las tendencias de izquierda que se ubican u oscilan entre el reformismo, que es la posición de la aristocracia y las burocracias obreras, y el marxismo, que expresa los intereses históricos de la clase obrera. Hasta 1935 consideró al centrismo stalinista una variante especial: “centrismo burocrático”, a veces “centrismo” en aras de la brevedad. Después de 1935 consideró que este término ya no servía para calificar la degeneración continua del stalinismo. José Stalin (1879-1953): ingresó al partido socialdemócrata en 1898, adhirió a la fracción bolchevique en 1904, fue cooptado al comité central en 1912 y elegido para integrarlo por primera vez en 1917. En 1917 fue partidario de la conciliación con el Gobierno Provisional, hasta que Lenin volvió y cambió la orientación de los bolcheviques hacia la toma del poder. Fue elegido comisario de nacionalidades del primer gobierno soviético, y secretario general del Partido Comunista en 1922. En 1923 Lenin propuso que se lo removiera del puesto de secretario general porque lo utilizaba para burocratizar los aparatos partidarios y estatal. Tras la muerte de Lenin, en 1924, eliminó gradualmente a sus adversarios más importantes, empezando por Trotsky, hasta convertirse prácticamente en dictador del partido y la Unión Soviética en los años 30. Los conceptos más ligados a su nombre son “socialismo en un sólo país”, “social-fascismo”, y “coexistencia pacífica”.

[3] La Oposición de Izquierda (bolcheviques leninistas): fundada en 1923 como fracción del PC soviético; en abril de 1930 se fundó la Oposición de Izquierda Internacional (OII) como fracción de la Internacional Comunista. Los stalinistas denominaban a los militantes de la Oposición de Izquierda "trotskistas", término que desagradaba a Trotsky, que lo ponía entre comillas cada vez que debía utilizarlo. La OII realizó su primera conferencia internacional en febrero de 1933, en París. Cuando la OII resolvió, en el curso del mismo año, comenzar a trabajar por la creación de una nueva internacional, adoptó el nombre de Liga Comunista Internacional. La Cuarta Internacional realizó su congreso de fundación en París en Septiembre de 1938. Las resoluciones, tesis e informes de las primeras conferencias de la IV Internacional y sus predecesoras están reunidos en Documents of the Fourth International: The formative Years (1933-40) (Pathfinder Press, New York, 1973)

[4] G. Besedovsski: funcionario stalinista ruso de la embajada soviética en París, a la que purgó de trotskistas, incluido Cristian Rakovski, en 1927. A fines de 1929 desertó de la embajada y escribió una serie de artículos antisoviéticos sensacionalistas. N. Ustrialov: profesor y economista ruso que se opuso a la Revolución de Octubre y se fue del país, pero volvió y trabajó para el gobierno soviético creyendo que éste se vería obligado a reimplantar gradualmente el capitalismo Apoyó las medidas antitrotskistas de Stalin por considerarlas un avance en ese sentido.

[5] Termidor de 1794 fue el mes, según el calendario impuesto por la Revolución Francesa, en que los jacobinos radicales encabezados por Robespierre fueron derrocados por el ala derecha del bando revolucionario. Trotsky calificaba a la burocracia stalinista conservadora de termidoriana por considerar que su política allanaba el camino para la contrarrevolución capitalista.

Hasta 1935 Trotsky utilizó la analogía del termidor para designar la transferencia del poder de una clase a otra, es decir, el triunfo de la contrarrevolución burguesa en la URSS. Luego modificó su teoría y de allí en adelante utilizó la analogía del Termidor para designar un proceso reaccionario que se desarrollaba "dentro de los marcos sociales de la revolución" y que por lo tanto, no modificaba el carácter de clase del estado (Véase el Estado obrero, termidor y bonapartismo, en Escritos 1934-1935)

[6] El bolchevismo: tendencia organizada por Lenin en 1903 en el seno del partido Obrero Socialdemócrata Ruso como fracción opositora a la menchevique, encabezada por Iulius Martov. Los bolcheviques se constituyeron en partido en 1912, y en 1918, luego de conducir la Revolución de Octubre a la victoria, adoptaron el nombre de Partido Comunista (Bolchevique). En 1925 el partido adoptó oficialmente el nombre de Partido Comunista Panruso (Bolchevique). En 1952, el nombre pasó a ser Partido Comunista de la Unión soviética. Trotsky consideraba a la Oposición de Izquierda la continuadora, después de la muerte de Lenin, del bolchevismo autentico. Los "viejos bolcheviques" eran los militantes que habían ingresado antes de 1917, es decir los militantes de la "Vieja Guardia" del partido. Aunque era un titulo honorífico, Lenin lo utilizaba a veces en sentido peyorativo, para referirse a los veteranos del partido que tardaban mucho en aprender o en revisar sus conocimientos.

[7] El Décimo Congreso del PC soviético se realizó en marzo de 1921, en momentos de gran tensión social, expresada, por ejemplo, en la insurrección Kronstadt contra el gobierno soviético. Habían surgido tendencias de oposición en el seno del propio PC, y Lenin estaba tan preocupado por la suerte del partido que propuso por primera vez que se prohibieran temporalmente las fracciones dentro del PC. La sanción de esta restricción no impidió que Stalin y sus colaboradores se organizaran en una fracción secreta, ni fue óbice para que Lenin decidiera formar un grupo partidario para combatir al stalinismo a fines de 1922.

[8] La Comintern (Internacional Comunista o Tercera Internacional): se organizó bajo la dirección de Lenin como sucesora revolucionaria de la segunda internacional. En vida de Lenin realizaba sus congresos mundiales anualmente: los cuatro primeros fueron celebrados entre 1919 y 1922. Trotsky consideraba las tesis de estos cuatro congresos como la piedra fundamental programática de la Oposición de Izquierda y la cuarta internacional El quinto Congreso, controlado por un bloque formado por Stalin, Zinoviev y Kamenev, se reunió en 1924, el sexto tan sólo en 1928 y el Séptimo apenas en 1935. Trotsky llamó el Séptimo el "congreso de liquidación" (véase Escritos 1935-36); en efecto, fue el último, y en 1943 Stalin anunció la disolución de la Comintern como gesto de conciliación con sus aliados imperialistas Grigori Zinoviev (1883-1936): bolchevique de la Vieja Guardia, fue presidente de la Comintern de 1919 a 1926. Junto con Kamenev, se alió con Stalin en la cruzada contra el "trotskismo" iniciada a fines de 1922 o comienzos de 1923. Entró en conflicto con Stalin en 1925, dirigió la Oposición de Leningrado y formó un bloque con la Oposición de izquierda (la Oposición Unificada contra Stalin (1926-27). Expulsado del partido en 1927, capítulo ante Stalin y fue readmitido. Expulsado en 1932. "volvió a retractarse, pero fue sentenciado, a diez años de prisión en 1935, y en 1935 fue juzgado bajo acusaciones falsas en el primer Juicio de Moscú y ejecutado.

[9] Socialdemocracia: nombre genérico de los partidos socialistas y laboristas que integraban la Segunda Internacional. Hasta 1914, año en que la mayoría de los partidos socialdemócratas dio su apoyo a la guerra, fue sinónimo de socialismo revolucionario o marxismo. A partir de entonces los revolucionarios lo utilizaron para designar a los oportunistas que traicionan al marxismo. Socialdemocracia Independiente: grupos centristas que se separaron de los partidos oficiales durante la Primera Guerra Mundial y después de ella, pero luego se desintegraron cuando algunos de sus miembros volvieron a la socialdemocracia y otros se pasaron al comunismo.

[10] La Verité (La Verdad): semanario de la Oposición de Izquierda francesa que apareció en agosto de 1929. Biulleten Opozitsii (Boletín de la oposición): periódico en lengua rusa fundado por Trotsky en julio de 1929. Aunque no pudo aparecer todos los meses, se publicó en París hasta 1931, luego se traslado a Berlín hasta 1933, cuando los nazis lo proscribieron. Después apareció en París hasta 1934, en Zurich hasta 1935, nuevamente en París hasta 1939 y en Nueva York hasta 1941, cuando desapareció definitivamente. Se publicó la colección completa en cuatro tomos, con un índice de todos los artículos de Trotsky (Monad Press, Nueva York, 1973, distribuido por Pathfinder Press)

[11] La revolución de Octubre: segunda revolución que se produjo en Rusia en 1917. Una revolución anterior (en febrero, de acuerdo con el viejo calendario ruso) había derrocado al zarismo y llevado el poder al Gobierno Provisional capitalista. En octubre los soviets (consejos) de obreros, soldados y campesinos, encabezados por los bolcheviques, derrocaron al Gobierno Provisional e instauraron el primer estado obrero. Vladimir Ilich Lenin: (1870-1924): restableció al marxismo como teoría y práctica de la revolución en la época del imperialismo, después de su envilecimiento a manos de los oportunistas, revisionistas y fatalistas de la Segunda Internacional. Fundó la tendencia política que se conoce con el nombre de bolchevique, la primera que demostró cómo se debe construir el tipo de partido que se necesita para dirigir una revolución obrera. Fue el primer marxista que comprendió plenamente y explicó la importancia cardinal de las luchas nacional y colonial. Fue el primer jefe de estado de la república Soviética y fundó la Internacional Comunista; colaboró en la elaboración de sus principios, estrategia y táctica. Se aprestaba a iniciar la lucha contra la burocratización del PC el estado soviético, pero murió antes de poder llevarla a cabo.

[12] El Décimo Plenario del CEIC (Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista), reunido en julio de 1929, además, de proclamar la liquidación de la Oposición de Izquierda, comenzó a poner en practica la línea del "tercer período", presentada el año anterior en el Sexto Congreso Mundial, que también había aprobado el programa de la Comintern elaborado por Bujarin y Stalin. Trotsky criticó el proyecto de programa en un artículo escrito en 1928, incluido en The Third International after Lenin, Pathfinder Press, Nueva York, 1972 (La Tercera Internacional después de Lenin o El gran organizador de derrotas, El yunque editorial, Bs. As., 1972). Pravda (La Verdad), órgano oficial de los bolcheviques a partir de 1912, comenzó a aparecer diariamente en 1917 y se convirtió en vocero del stalinismo después de la muerte de Lenin.

[13] La declaración de Rakovski y sus compañeros: la declaración escrita por Rakovski, V. Kosior y M. Okudshava en agosto de 1929, en momentos en que la oposición de izquierda era conmovida por una profunda crisis, varios de sus militantes más importantes habían capitulado ante Stalin, alegando que su “viraje a la izquierda”, anunciado recientemente, hacía innecesario la existencia de la oposición. Apareció en Biulleten Opozitsi Nº 6, octubre de 1929, junto con una carta abierta fechada el 25 de septiembre de 1929, en la que Trotsky adhería a la misma (véase vol. 2 de este tomo). Cristian Rakovsky (1873-1941): destacado revolucionario de los Balcanes durante la primera guerra mundial. Fue presidente del Soviet de Ucrania en 1918, luego embajador en Londres y París. Fue uno de los primeros dirigentes de la Oposición de Izquierda. Deportado al Asia central en 1928, enfermó y sufrió por la falta de atención médica y el aislamiento al que se lo sometió. Fue militante firme de la oposición hasta 1934. Pero su capitulación no lo salvó. En 1938 fue uno de los acusados principales en el tercer juicio de Moscú, “confesó”, fue declarado culpable y condenado a veinte años de cárcel.

[14] Hugo Urbahns (1890-1946): Dirigente del PC alemán en los años 20, fue expulsado por los stalinistas en 1927 porque, como partidario de Zinoviev había defendido a la Oposición Unificada rusa. En 1928 fue junto con Arkadi Maslow y Ruth Fisher uno de los fundadores del Leninbund, que colaboró con la oposición de izquierda hasta 1930. Ernest Thaelmann (1886-1945). Después de la expulsión del trío Maslow-Fisher- Urbahns, fue dirigente indiscutido del PC además, candidato presidencial y partidario de las tácticas de la Comintern que condujeron a la victoria de Hitler. Los nazis lo arrestaron en 1933 y lo ejecutaron en 1945.



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