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Una nueva calumnia contra D. B. Riazanov[1]

 

 

1° de mayo de 1931

 

 

 

El ejemplar de Pravda del 12 de marzo publicó una nota titulada Marx sobre K. Kautsky, firmada por el "Instituto Marx-Engels". Posteriormente, la prensa mundial de la Internacional Comunista reprodujo la nota sin ningún comentario. Aparentemente, el eje de la nota es el notable párrafo de una carta escrita por Marx en 1881 en el que hace una caracterización aplastante de Kautsky, caracterización que luego se vio plenamente confirmada.

Sin embargo, la publicación de la nota, firmada formalmente por todo el Instituto, tiene otro objetivo: mancillar el nombre del creador y director del Instituto Marx-Engels. La nota concluye así: "La conocida men­chevique Lidia Zederbaum-Dan[2] le entregó la carta original a Riazanov ya en 1925, quien la ocultó cuidado­samente."

Riazanov fue públicamente acusado en el juicio contra los mencheviques de colaborar en la conspiración contra la dictadura del proletariado. Pocos meses después de esa acusación, el mundo se entera de otro crimen cometido por Riazanov. Parece que ocultó la cita de la carta de Marx de 1881. El hecho de que para fortalecer sus cargos contra el camarada Riazanov nece­siten apelar a tales circunstancias, totalmente despro­porcionadas con la primera acusación, demuestra que los señores acusadores tienen la conciencia sucia. Estos señores logran sus descubrimientos añadiendo la grosería a la deslealtad, con lo que sólo logran traicionar la fragilidad de sus juicios.

En su momento planteamos una hipótesis sobre cómo se originó la acusación contra Riazanov. Las noti­cias que recibimos de Moscú sobre este problema confirman nuestras suposiciones. No es difícil descubrir el mecanismo de la acusación lanzada hoy por los mismos personajes, que se ocultan tras el seudónimo del Instituto Marx-Engels.

La "menchevique Lidia Zederbaum" le entregó a Riazanov la carta de Marx ya en 1925. ¿Por qué se la dio? ¿Como prenda de la amistad de Riazanov con los mencheviques y de su futura colaboración en la conspiración contra la dictadura del proletariado? El "Instituto" no dice una palabra al respecto. El término "menchevique" tiene que cerrarle la boca a cualquiera que dude, especialmente dado que Riazanov "ocultó cuidadosamente" la carta ya en 1925. ¿Por qué la ocultó? Obviamente, para salvaguardar los intereses de Kautsky y del menchevismo mundial. Es cierto que entre 1925 -cuando Riazanov conspiró con los menche­viques para ocultar el documento histórico-, y 1931 -cuando se vio involucrado en la conspiración contra la dictadura del proletariado-, Riazanov publicó varios documentos y trabajos que irritaron considerablemente al menchevismo. Pero esto no interesa. Los lectores de la prensa de la Internacional Comunista tienen que dejarse llevar por la antigua fórmula del devoto: "Lo creo por absurdo que sea."

Bueno -dirá el lector-, ¿pero qué pasa con la carta? ¿Es auténtica? ¿La ocultó Riazanov realmente? ¿Y si lo hizo, por qué? Una mirada a la cita basta para probar la autenticidad de la carta. A Marx no lo pueden falsificar, ni siquiera Iaroslavski con la colaboración de Iagoda. Sobre el problema del "ocultamiento" de la carta sólo podemos proponer una hipótesis, cuya factibilidad, sin embargo, está garantizada en un cien por ciento por todas las circunstancias del caso.

Los únicos que le podían entregar la carta a Riaza­nov eran los que la tenían. La custodia de las obras de Engels cayó en las manos de Bernstein en virtud de la misma lógica histórica de los epígonos que hoy permite que Iaroslavski se haga cargo de las obras de Lenin. Riazanov desplegó una perseverancia y una sinceridad excepcionales cuando reunió los escritos de Marx y Engels. Igual que el Instituto Lenin, el Instituto Marx-Engels les compró numerosos documentos a los men­cheviques y a sus intermediarios. Por ejemplo, el Instituto Lenin le compró sus archivos a Potresov[3]. Sin duda, la "menchevique Lidia Zederbaum" no le dio simplemente la carta a Riazanov; probablemente se la vendió, como intermediaria de Bernstein o de alguno de los viejos que tenían la carta en su poder. Es muy posible que Bernstein o algún otro de su círculo que haya sido propietario del documento, haya puesto como condición para venderlo que no se lo publicara hasta la muerte de Kautsky o del vendedor, dada la devastadora descripción de Kautsky que contiene la carta. Es bien conocida la rigurosidad con que aplicó Bernstein este tipo de censura a la correspondencia entre Marx y Engels. El camarada Riazanov no tenía alternativa. Para conseguir la carta se debe de haber visto obligado a aceptar la condición impuesta. Cualquiera hubiera hecho lo mismo en su lugar. Aceptada la condición, naturalmente la respetó. Gracias a su extrema prudencia y lealtad en estos asuntos, Riazanov pudo recuperar de nuestros adversarios un material precioso de la herencia de los clásicos.

Creemos que ahora queda claro por qué Riazanov "ocultó" la carta. Cualquiera que conoce a Riazanov debe saber que él, más que nadie, tiene que haber estado ansioso por publicar el valioso documento. Pero esperó el momento adecuado para hacerlo. Debido al allanamiento, se encontró la carta de Marx en posesión de Riazanov. No sólo se la hizo pública, violando así el acuerdo concertado por él, sino que se la convirtió en una prueba en su contra. ¿Cómo calificar este proce­dimiento? Llamémoslo por su nombre; es un proce­dimiento a lo Stalin.



[1] Una nueva calumnia contra D.B.Riazanov. The Militant, 4 de julio de 1931. Sin firma en el Biulleten Opozitsi, numero 21-22, mayo-juni.o de 1931.

[2] Lidia Zederbaum-Dan (n. 1878): participó en el movimiento socialdemó­crata ruso. Su hermano, Iulius Martov, y su esposo, Feodor Dan, eran desta­cados mencheviques.

[3] Alexander Potresov (1869-1934): colaboró con Lenin en la redacción de Iskra hasta 1903, cuando se pasó al menchevismo. En la década del 30 redac­taba un periódico antisoviético en París.



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