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[Novedad editorial] Presentación de Lenin (compilación) - Obras escogidas 15 de León Trotsky

Gabriela Liszt

ANIVERSARIO
Ilustración: Mauro Jeanneret

[Novedad editorial] Presentación de Lenin (compilación) - Obras escogidas 15 de León Trotsky

Gabriela Liszt

Ideas de Izquierda

En conmemoración por el 82 aniversario del asesinato de León Trotsky a manos del estalinismo, Ediciones IPS-CEIP publicará próximamente Obras Escogidas 15. En esta ocasión se trata de una compilación de libros y textos que escribió Trotsky sobre la juventud, la personalidad y el derrotero político de Lenin. La calidad literaria y riqueza de estos textos son comparables a Mi vida, la Historia de la Revolución Rusa o Literatura y Revolución. Aquí publicamos la Presentación del libro donde se hace una recorrida por los textos que forman parte de esta compilación.

Esta compilación, que fue publicada por primera vez en 2009, reúne dos artículos y dos libros de León Trotsky sobre distintos momentos de la vida de Vladimir Ilich Ulianov (Lenin) [1]. No son un racconto de las principales luchas políticas de Lenin, aunque, dado el personaje, biografía, historia, teoría y política son casi inseparables. Trotsky, que partía de esta potente unidad, igualmente afirmó: “No se debe hacer desaparecer una biografía en la historia”.

En 1923, antes de la muerte de Lenin, Trotsky proyectó escribir su biografía, pero solo se decidió a publicar unos primeros esbozos y discursos cuando el avance de la burocracia estalinista en el aparato del partido y del Estado amenazaba los primeros logros de la revolución socialista. Lenin, como demuestran Trotsky y luego historiadores como E. H. Carr o Moshe Lewin, murió batallando contra estas tendencias burocráticas y, especialmente, contra el peor de sus representantes, Stalin. Como parte de una escalada en la discusión por la política hacia las nacionalidades oprimidas por los gran rusos, por la actuación de Stalin en el aparato del partido, incluso por su actitud frente a la compañera de Lenin, Krupskaia, en el medio de su segundo ataque cerebral, Lenin agregó a su “testamento” el pedido de que se quitara a Stalin del cargo de secretario general y terminó redactando una carta el 6 de marzo de 1923 donde rompía todo tipo de relaciones con aquel.

Junto a las revisiones teóricas y las prácticas burocráticas, comenzaron a pulular las tergiversaciones y falsificaciones históricas y, por supuesto, biográficas. Especialmente convertían a Lenin en un ícono desde su niñez, unían su figura a la de Stalin y denigraban o “hacían desaparecer” a los otros dirigentes bolcheviques, en particular a Trotsky, alimentando el culto a la personalidad.

Y, aunque la compilación no se centra en reflejar la relación entre Lenin y Trotsky, esta trasunta en los textos y era uno de los objetivos del autor.

En cambio, en las biografías más recientes de intelectuales burgueses como Hélène Carrère d’Encausse o Richard Pipes (al igual que los escribas del imperialismo de la época), Lenin tenía características maléficas desde su nacimiento, expresadas en su autoritarismo, su crueldad, su ambición por el poder y su inflexibilidad en pos del objetivo (por otro lado, esta última era una de sus mejores cualidades). Y plantean que creó un partido a su imagen y semejanza que dio lugar a un Stalin, quien era comparable con Hitler por sus niveles de crueldad. De ahí que el comunismo estaría condenado desde su propia génesis.

Trotsky quiso desmentir todas estas tergiversaciones, principalmente las estalinistas (falsificaciones luego comprobadas y actualizadas por historiadores y biógrafos marxistas como Jean-Jacques Marie y Pierre Broué). Pero también, como se ve en su artículo sobre el “testamento” de Lenin presente en esta compilación, escribió contra biógrafos burgueses como Emil Ludwig. Lo hizo en medio de tremendas dificultades, a través de los distintos exilios, perseguido dentro y fuera de la URSS –él y sus partidarios–, durante los Juicios de Moscú (donde muchos a través del terror termidoriano sucumbieron a las falsificaciones del estalinismo [2]), la muerte o asesinato de todos sus hijos, al mismo tiempo que luchaba teórica y prácticamente por construir la IV Internacional. Trotsky se esforzó por mostrar un Lenin real, incluidas sus contradicciones, en especial en su juventud (el único texto específicamente biográfico), cuando, tardíamente para la época, en el inicio de su vida política simpatiza con el populismo. Nos muestra un Lenin producto de las condiciones de su época pero que, a su vez, concentraba capacidades excepcionales y, gracias a un gran esfuerzo personal, le permitieron romper con el pensamiento imperante y llevar a la acción las ideas revolucionarias desarrolladas por el marxismo. Como dijo en 1923, en su alocución “Lenin enfermo”: “Marx es el profeta de las tablas de la ley y Lenin el más grande ejecutor del testamento, que no solo dirigía a la elite proletaria, como lo hizo Marx, sino que dirigía clases y pueblos en las ejecuciones de la ley, en las situaciones más difíciles que actuó, maniobró y venció” [3]. Según una carta Nadezhna Krupskaia a Trotsky, escrita luego de su muerte, Lenin, un mes antes de morir, le pidió que le leyera estos párrafos del libro que Trotsky estaba preparando [4].

Trotsky no pudo terminar su proyectada biografía. La compilación aquí presentada no sigue la fecha de escritura (entre 1918 y 1935), sino la de los hechos referidos. Creemos que, aunque con ciertas interrupciones en los años relatados, el conjunto de los materiales logra darnos una idea bastante profunda y acabada de la vida y personalidad del gran revolucionario ruso.

Algunos elementos sobre los textos publicados

• La nota biográfica para la Enciclopedia Británica

Presentado en la página 19 de este libro, este artículo sucinto y, se podría decir, académico, (aunque ocupaba 3 páginas de uno de los 24 tomos, dando la pauta de la importancia del personaje y de su autor) fue encargado a Trotsky y publicado durante 10 años, entre 1929 y 1939 en esta Enciclopedia. Junto a la biografía que abarca el conjunto de la vida de Lenin, Trotsky destaca los hechos políticos en los que la intervención y las características del dirigente de Octubre fueron determinantes, como la división entre mencheviques y bolcheviques, su preocupación por el desarrollo teórico del marxismo, su internacionalismo y la fundación de la III Internacional, su rol en la Revolución de 1917, tanto en la lucha previa como en la toma del poder y la redacción inmediata de los decretos por la paz y la tierra, su acertada visión en las negociaciones de Brest-Litovsk y la reorientación de la Nueva Política Económica (NEP).
Esta nota incluye una extensa citación bibliográfica de sus obras.

Vida de Lenin (juventud) o La juventud de Lenin

La biografía sobre Lenin fue encargada a Trotsky por la editorial Doubleday, junto con La revolución traicionada. Escrita entre fines de 1933 y 1935, en el exilio francés, y terminada, según su secretario Van Heijenoort, en Noruega, Trotsky solo alcanzó a entregar los primeros XV capítulos, llegando hasta el año 1893 cuando Lenin tenía 23 años. Originalmente en ruso, fue traducida al francés en el mismo año por Maurice Parijanine [5] y publicada en París en enero de 1936 por Ediciones Rieder, previamente revisada y aprobada por su autor [6]. En Argentina fue publicada por Editorial Indoamérica en 1949 [7]. Trotsky, en la compilación sobre Lenin que publicó en 1923, ya anunciaba que era material para una futura biografía. En 1929 propuso hacer un fondo editorial que publicara, entre otros, su correspondencia y, según Deutscher, cuando se fue de Prinkipo proyectaba escribir una historia de la guerra civil tan importante para él como la Historia de la Revolución rusa.

Trotsky llegó a su exilio francés en 1933, luego de cuatro años en Prinkipo, donde estaba muy aislado e imposibilitado de actuar políticamente en forma directa. Allí había comenzado a escribir una biografía de Marx y Engels, pero los manuscritos se perdieron durante el incendio de su vivienda.

Según el Prólogo de Jean Van Heijenoort al Diario del exilio:

En Barbizon [a fines de 1933, luego de su estadía en Saint Palais], Trotsky se puso a trabajar regularmente. Después de haber dudado entre varios proyectos para un nuevo libro, decidió emprender una biografía de Lenin. Su hijo Liova [León Sedov] le aportó abundante material obtenido en las bibliotecas parisinas que comenzó a organizar en capítulos, marcados con un L cirílica con lápiz azul [8].

Indudablemente, Trotsky también se basó en la biografía de Ana Elisarova (la hermana mayor de Lenin) dado que ella vio mucho más de cerca el desarrollo de su infancia y adolescencia. Trotsky no iba a tomar contacto directo con Lenin hasta 1902.

Según Pomper [9] en junio de 1929 Trotsky acordó con Max Eastman escribir para su editor un libro sobre Marx y otro sobre Lenin. El proyecto original de este último constaba de cuatro partes: una biográfica, una sobre su personalidad, una dedicada a sus memorias y culminaba con la correspondencia durante la guerra civil entre él y Lenin. Esperaba terminar este libro en ese mismo año y lo titularía Lenin y sus epígonos. Luego abandonó el acuerdo con el editor, de este y de otros 10 libros que pensaba publicar [10].

Cuando comenzó la biografía de Lenin, según Deutscher, le confió a Max Eastman y Víctor Gollancz que esperaba que fuera “la obra capital de mi vida” y la ocasión para una exposición abarcadora, “positiva y crítica” de la filosofía del materialismo dialéctico. A través del estudio de Lenin sobre Hegel, se proponía también polemizar con Max Eastman, quien catalogaba a la dialéctica como “animista”. Trotsky decía que Eastman hallaría una respuesta en la biografía que estaba escribiendo sobre Lenin [11]. En los “Cuadernos” publicados por Pomper (fundamentalmente el segundo, 1933-1934) se pueden ver intercaladas notas sobre dialéctica y datos biográficos de Lenin (los que Van Heijenoort cuenta que marcaba con una L). Estas notas incluyen años posteriores a los que finalmente fueron publicados en este libro, como los años 1905-1914.

En una carta a Gollancz del 25 de octubre de 1933, Trotsky, repuesto de su enfermedad, le afirma que se concentraría en el libro sobre Lenin y dejaría de lado la historia del Ejército Rojo [12]. En efecto, se empezó a dedicar al libro mientras residía en Saint Palais, relativamente en clandestinidad. Las visitas que recibía eran de militantes o corrientes interesadas en la convocatoria a una nueva Internacional (después de la traición de la III frente al ascenso de Hitler).

El 1º de noviembre se mudó a Barbizon, cerca de París. Allí

Trotsky reanudó sus sólidas investigaciones y su actividad literaria; reunió materiales para el Lenin, analizó los antecedentes de la familia Ulianov y la infancia y la adolescencia de Lenin, estudió la Rusia de las décadas del setenta y del ochenta del siglo pasado y las fases formativas del desarrollo intelectual de Lenin (...). Al prepararse para examinar los escritos filosóficos de Lenin, como tenía conciencia de las lagunas en sus propios conocimientos, volvió a los clásicos de la lógica y la dialéctica, Aristóteles y Descartes, pero especialmente a Hegel. No dejó que otros proyectos lo tentaran y distrajeran [13].

El 20 de febrero de 1934, en una carta a Parijanine, le aseguró que su libro estaba aún en una etapa preparatoria y que no le podría enviar nada antes de julio. En abril de 1934, fue obligado a abandonar Barbizon y las condiciones de su exilio en Domène fueron más duras. Mientras en Francia comenzaba un ascenso obrero en respuesta a los fascistas, Trotsky, preocupado por la situación y la posibilidad de intervención de la sección francesa de la Oposición de Izquierda, escribe, junto a numerosos artículos publicados en forma anónima, ¿Adónde va Francia?

Finalmente, Trotsky escribió La juventud de Lenin en 1935, al mismo tiempo que redactaba el primero de los 3 cuadernos de su Diario del exilio, en una situación muy restringida en Francia. En febrero de 1935 dijo: “Sería bueno terminar mi libro sobre Lenin, para pasar a un trabajo más actual sobre el capitalismo del período de descomposición” [14]. El 4 de abril del mismo año destacaba cómo el viraje hacia la derecha tanto en la política interna como exterior de Stalin (recordemos que en este año la III Internacional votó la política de los Frentes Populares y el pacto Stalin-Laval) lo llevaría a golpear con toda su fuerza a la izquierda. Por eso dice: “Difícil trabajar en este momento en mi libro sobre Lenin: ¡las ideas no quieren para nada concentrarse en 1893!” [15].

En 1936 comienzan los primeros Juicios de Moscú, contra los que Trotsky batalló incansablemente tanto desde Noruega como en su posterior exilio en México, en enero de 1937. Allí emprendería su obra Stalin, la que no llegó a concluir debido a que fue asesinado por un sicario de Stalin.

Lenin

Esta compilación, que Trotsky venía preparando desde 1923, fue publicada en la URSS en 1924 inmediatamente después de la muerte del dirigente revolucionario bajo el nombre Recuerdos de Lenin (incluía textos entre los años 1918 y 1924), traducida al francés y publicada en 1925 por la Librairie du Travail [16]. Para esta edición hemos incorporado dos artículos de la edición francesa inéditos en español, escritos en septiembre, mientras Trotsky escribía Lecciones de Octubre.

El autor consideraba este libro como fragmentos, bocetos para una futura biografía, basados esencialmente en sus recuerdos, sobre todo de ciertos diálogos y discusiones de conceptos. Trotsky confiaba en su memoria. Más adelante estos fueron corroborados por documentos y por los hechos.

La compilación de Trotsky consta de dos partes: la primera, “Lenin y la vieja Iskra”, período excepcional en el que Ulianov se convirtió en Lenin, el futuro dirigente de la revolución, tanto en relación a su personalidad y su convicción por el objetivo final, como en su preparación teórico y política, después de haber polemizado con los principales dirigentes de la socialdemocracia internacional.

Durante los años intermedios (1903-1917), Lenin se destacará como dirigente desde la emigración, esencialmente a través de sus escritos:

Un orador no engendra escritores. Por el contrario, un gran escritor puede inspirar a miles de oradores. Sin embargo, es verdad que para un contacto directo con las masas hace falta el discurso vivo. Lenin se convirtió en cabeza de un partido poderoso e influyente antes de haber tenido ocasión de dirigirse a las masas con la palabra animada. Sus presentaciones en público en 1905 fueron escasas y pasaron inadvertidas. Como orador de masas, Lenin no apareció en escena hasta 1917, y entonces solo por un lapso breve, durante abril, mayo y julio. Llegó al poder no como orador, sino, sobre todo, como escritor, como instructor de los propagandistas que habían instruido a sus cuadros, incluso a sus cuadros oradores [17].

En la segunda parte de la compilación, “En vísperas de Octubre” [18], Trotsky cuenta la lucha de Lenin contra la dirección del partido a través de sus Tesis de Abril y la importancia de su inflexibilidad estratégica y de su sutileza táctica en los momentos esenciales de la Revolución, como la toma del poder, las negociaciones de Brest-Litovsk, la decisión frente a la convocatoria de la Asamblea Constituyente, la guerra civil, todos períodos que Trotsky compartió con Lenin. En esos casos, Lenin se destacaba como orador: “Él hablaba con mucha más claridad y de una manera persuasiva sobre todo cuando tenía que analizar cuestiones de política combativa. Sus mejores fragmentos de oratoria deben ser los discursos que pronunció al Comité Central en vísperas de Octubre” [19]. Trotsky dedica un capítulo especial a estas características de Lenin como tribuno, a la vez que destaca la sensibilidad de Lenin para representar la esencia y lo mejor de los campesinos pobres y de los obreros, incluso luego de quince años de exilio y habiendo regresado en el momento álgido de la revolución:

El campesino pobre es la base del leninismo, así como lo es del proletariado ruso y de toda nuestra historia. (...) Todos los rasgos de actividad, valor, odio a la inercia y a la opresión, desprecio por la debilidad; en una palabra, todos los elementos que determinan el movimiento, que se han formado y acumulado en las transiciones sociales, en la dinámica de la lucha de clases, hallaron su expresión en el bolchevismo.
En él, el campesino pobre se refracta a través del proletariado, a través de la fuerza dinámica de nuestra historia, y no solo de la nuestra: Lenin dio expresión acabada a esa refracción. Por ello, en este sentido, Lenin es la expresión intelectual y capital del elemento nacional (...) [20].

En los “Discursos y mensajes” realizados ante ocasiones especiales como el atentado a Lenin (perpetrado por una militante SR), el aniversario de su cumpleaños, su grave enfermedad y su muerte, Trotsky se dirige con emoción a las masas y al partido, consciente de la importancia de la situación del revolucionario en su estado de ánimo.

Es conocida la maniobra que realizó la “troika” (la camarilla de Stalin-Zinoviev-Kamenev) para impedir que Trotsky pudiera asistir al funeral de Lenin. Le anunciaron una fecha falsa del funeral (un día antes de su realización). Como Trotsky se hallaba lejos, insistieron en que no llegaría a tiempo. Maniobra que luego fue utilizada para desprestigiar la relación entre los dos grandes dirigentes y es relatada por Trotsky en su autobiografía [21].

Luego de su muerte, Trotsky señala cómo

Se dejó de considerar a Lenin como un líder revolucionario para no ver en él más que al jefe de una jerarquía eclesiástica. A pesar de mi protesta, se edificó en la Plaza Roja un mausoleo indigno y ofensivo para la conciencia revolucionaria. Y lo malo fue que los libros oficiales que se escribían sobre Lenin se convirtieron también en mausoleos. Su pensamiento fue despedazado en citas destinadas a la prédica de la mentira. Los epígonos se atrincheraron detrás del cadáver embalsamado para dar la batalla al Lenin viviente y a mí. Las masas estaban aturdidas, confundidas, aterrorizadas (...) El partido fue reducido al silencio. Se implantó en él la dictadura descarada del aparato burocrático. O dicho en otros términos: el partido dejó de existir como tal [22].

• El “testamento” de Lenin

En este artículo, Trotsky aprovecha la publicación de un libro sobre Stalin en 1932 del escritor y entonces famoso biógrafo Emil Ludwig para refutar la versión del “testamento” de Lenin y su significado, tergiversada por el escritor en base a su interpretación “psicológica” del testamento y a falsos recuerdos, incluso de un exoposicionista de izquierda como Radek. El escritor termina favoreciendo las falsificaciones estalinistas tanto sobre Trotsky como sobre otros dirigentes del partido, y atenuando el rol de otros. El estalinismo prohibió la divulgación del “testamento” en la URSS hasta después de la muerte de Stalin bajo pena de encarcelamiento e incluso de muerte. Fue publicado por primera vez en el gobierno de Krushev (1956) como parte de la “autocrítica” del estalinismo. Trotsky demuestra en este artículo que Lenin, dos años antes de su muerte ya había comenzado su batalla contra la naciente burocracia, desmintiendo de hecho una continuidad entre Lenin y Stalin.

Más adelante dirá:

Algunos de nuestros críticos plantean lo siguiente: parece que bajo la dirección de Lenin todo andaba bien, pero después de su muerte todo se fue al diablo; ¿qué tiene de marxista esta explicación? Nosotros dilucidamos hace mucho las causas de la degeneración burocrática de la URSS y de la Comintern, y nadie ofreció una explicación diferente; pero los procesos históricos objetivos se realizan a través de las personas, y las influencias personales específicas pueden acelerar o retrasar estos procesos. Sigue siendo un hecho histórico irrefutable que la reacción burocrática, que se abrió camino a través de la furiosa lucha contra “el trotskismo”, utilizó ampliamente la enfermedad de Lenin [23].

Conclusión

Los textos aquí compilados abarcan desde el período en que Trotsky está en el poder, hasta los comienzos de los Juicios de Moscú, momento a partir del cual debe dedicarse, desde el exilio, casi exclusivamente a luchar contra las difamaciones, las persecuciones y las muertes que despliega el aparato estalinista contra el conjunto de los Oposicionistas de Izquierda. Y al mismo tiempo debe intentar con todas sus fuerzas construir la herramienta necesaria para la revolución mundial, la IV Internacional, luego de la defección de la III en 1933. Fue en este período en el que Trotsky se reconoció “irremplazable”, comparando su rol con el de Lenin antes, durante y posteriormente a la Revolución de Octubre [24]. Esto no significa que, como intenta demostrar Deutscher, Trotsky tuviera una posición subjetivista en cuanto al papel que juega el individuo en la historia. Trotsky siempre parte del contexto objetivo, para explicar las causas del surgimiento de una personalidad como Lenin (o como Marx) al igual que para considerar la relación clase-partido-dirección en las distintas situaciones. Sin embargo, afirmaba que

(…) la suerte de los trabajadores no depende de un individuo por singular que sea; esto no quiere decir que la personalidad en la historia de nuestro movimiento y del desarrollo de la clase obrera tenga poca importancia. Un solo hombre no puede modelar la clase obrera a imagen y semejanza e inclinar al proletariado conscientemente hacia tal o cual camino de desarrollo, pero puede ayudar a la realización de las tareas de los obreros y dirigirlos más rápidamente hacia la meta final [25].

Trotsky nos muestra a un Lenin que, siendo parte de una época en la que predominaba el populismo, el nihilismo y el terrorismo en la intelligentsia rusa, fue capaz de romper con esas ideas (en el contexto del desarrollo del marxismo europeo y del surgimiento de un movimiento obrero ruso con sectores avanzados) y de llevar las nuevas tendencias hasta el final, ayudando de este modo a acelerar la realización de las tareas de los obreros, no porque los haya “modelado” a su semejanza, sino porque concentró lo mejor de sus experiencias, sacó las lecciones necesarias y construyó una herramienta para llevarlas adelante: el partido revolucionario independiente de la clase trabajadora tanto internacional como nacionalmente.

Trotsky destaca este aspecto de Lenin, mostrando su continuo esfuerzo por la formación intelectual, por la defensa y el desarrollo de la teoría revolucionaria en función de las acciones necesarias para realizar el objetivo de la toma del poder por la clase obrera y la revolución socialista internacional. De esta manera era ultraflexible, capaz de realizar maniobras muy sutiles (como se demostró en Zimmerwald, en Brest-Litovsk o con la NEP) pero siempre partiendo de una gran intransigencia ideológica (como se vio en la ruptura de 1903, en la Revolución de Octubre y en su lucha contra el surgimiento de la burocracia hasta su muerte).

Lenin sigue siendo una de las figuras más polémicas del siglo XX. Hoy más que nunca su obra y sus enseñanzas necesitan ser “desmomificadas”, rescatadas y recreadas por las nuevas generaciones, entre todas las tergiversaciones que se han hecho de ellas, tanto de parte de los estalinistas como de los ideólogos de la burguesía. Con esta compilación, esperamos contribuir a ello.

Noviembre de 2009

* * *

Las traducciones y correcciones del francés fueron realizadas por Rossana Cortez y Gabriela Liszt, las del inglés, por Alejandra Ríos. Para esta edición, agradecemos la colaboración de Milagros Lamberti.
Agradezco la colaboración por sus aportes en materiales y reflexiones al historiador peruano Gabriel García Higueras y a Ariane Díaz, miembro del Instituto del Pensamiento Socialista.


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NOTAS AL PIE

[1Algunos de los artículos que formaban parte de los libros son inéditos en español. Los libros fueron esencialmente conocidos en habla hispana hasta la década del ’70. Los artículos fueron poco difundidos, y anteriormente a la década del ’60. La edición de la compilación en general, fue realizada con un importante trabajo de cotejamiento y modificaciones de las traducciones en base a las primeras traducciones del ruso al francés o inglés.

[2Incluso se prestaron a ellos familiares de Lenin como la hermana menor, María Ulianovna. Por el contrario, los recuerdos de la hermana mayor Ana, encargados por el mismo Stalin, son bastante objetivos, por lo cual Trotsky los va a tener muy en cuenta a la hora de relatar la juventud de Lenin, período que no compartieron juntos.

[3Ver en este libro, p. 332.

[4León Trotsky, Mi vida, Bs. As., Ediciones IPS-CEIP, 2012, (Obras escogidas 2), p. 510.

[5Uno de los principales traductores de Trotsky. Parijanine, en abril de 1932, destaca que a Trotsky cuando le urgía políticamente no le daba mucha importancia el estilo literario y la perfección de la traducción, pero que era muy exigente en obras donde se ve su calidad literaria como 1905, Lenin, Mi vida e Historia de la Revolución rusa.

[6Este libro se publicó en Francia nuevamente en 1970 y, recientemente, en 2004.

[7La edición aclara expresamente que es la única biografía autorizada por Natalia Sedova, quien negaba totalmente la autenticidad del Lenin publicado por ed. Tor en 1946.. En esta edición se indica que la biografía permanecía inédita en ruso (a pesar de ser su idioma original) y que “la edición francesa fue secuestrada y destruida por las tropas nazis de ocupación”[[La misma traducción fue publicada en México por Juan Pablos Editor, 1972. En este mismo año fue republicado en Argentina por ed. El Yunque.

[8L. Trotsky, ¿Adónde va Francia? Diario del exilio, Bs. As., Ediciones IPS-CEIP, 2013, (Obras escogidas 5), p. 196.

[9Autor de Trotsky’s Notebooks 1933-35. Writtings on Lenin, dialectics and evolucionism, NY, Columbia Press, 1986. Ver edición española en León Trotsky, Escritos Filosóficos, “Cuadernos de Trotsky, Escritos sobre Lenin, dialéctica y evolucionismo”, Bs. As., CEIP, 2004.

[10“Estoy preparando varios libros para su publicación en Alemania, Francia y Estados Unidos. Algunos, como mi autobiografía y Lenin y los epígonos, son inéditos. Otros ya aparecieron en Rusia y hay que traducirlos y adaptarlos para los lectores europeos y norteamericanos. Puesto que Stalin retiene a mis ex ayudantes en el exilio interno, a pesar de su promesa oficial de permitirles que se reúnan conmigo en Turquía, me he visto obligado a buscar, con ayuda de las editoriales correspondientes, nuevos colaboradores, capacitados para este trabajo”. El libro que Trotsky iba a titular Lenin y los epígonos se publicó en francés con el título La Revolution défigurée y en inglés, con algunos cambios en su contenido, con el título de The Stalin School of Falsification. Parte de estas publicaciones seguramente son las 8 nombradas en CD Escritos 1929-40, libro 1, “Qué pensamos publicar en primer término”, marzo de 1929, Bs. As., CEIP, 2000.

[11León Trotsky, Escritos Filosóficos, ob. cit., “Introducción”, p. 11.

[12Isaac Deutscher, Trotsky, El profeta desterrado, Bs. As, Ediciones IPS, LOM Ediciones, 2020, p. 244.

[13Ibídem, p. 245.

[14L. Trotsky, ¿Adónde va Francia? Diario del exilio, ob. cit., p 218.

[15Ibídem, p. 256.

[16En inglés fue conocido como On Lenin (Sobre Lenin). En Argentina fue publicado por Ediciones Coyoacán en 1968 como Lenin como tipo nacional y otros ensayos y en México por ed. Era en 1970 bajo el título Imágenes de Lenin.

[17L. Trotsky, Stalin, T. 1, Bs. As., ed. El Yunque, 1975, p. 11.

[18Aquí figuraban originalmente los dos artículos que hemos traducido, sin embargo, preferimos ponerlos como un Anexo a la segunda parte, ya que son posteriores al Anexo de Trotsky, “Discursos y mensajes” que termina con la muerte de Lenin.

[19“Lenin y la vieja Iskra”, p. 240 de este libro.

[20Lenin, Cap. IV, “La disolución de la AC”, p. 290 de este libro.

[21L. Trotsky, Mi vida, ob. cit., pp. 511-517.

[22Ibídem, p. 514.

[23L. Trotsky, Escritos, “¿No hay límites para la caída?”, 18 de enero de 1934, ob. cit., libro 3.

[24Según Trotsky escribía en su Diario del exilio el 25 de marzo de 1935: “Si yo no hubiera estado en 1917, en Petersburgo, la Revolución de Octubre se habría producido –condicionada por la presencia y la dirección de Lenin. Si ni Lenin ni yo hubiéramos estado en Petersburgo, tampoco habría habido Revolución de Octubre: la dirección del Partido Bolchevique habría impedido que se llevara a cabo (¡para mí, no cabe la menor duda de esto!). Si Lenin no hubiera estado en Petersburgo, no habría casi chances de que yo pudiese vencer la resistencia de las altas esferas bolcheviques. La lucha contra el “trotskismo” (es decir, contra la revolución proletaria) se habría iniciado a partir de mayo de 1917 y el resultado de la revolución habría sido un signo de interrogación. Pero, repito, con la presencia de Lenin, la Revolución de Octubre de todas maneras habría alcanzado la victoria. Lo mismo se puede decir de la Guerra Civil [...]. Así no puedo decir que mi trabajo haya sido ‘irremplazable’ incluso en lo que concierne al período 1917-21. Mientras que lo que hago ahora es ‘irremplazable’, en el pleno sentido de la palabra. No hay la más mínima vanidad en esta afirmación. El hundimiento de las dos Internacionales ha planteado un problema que ninguno de los jefes de estas Internacionales está en absoluto capacitado para tratar. Las particularidades de mi destino personal me han ubicado frente a este problema completamente armado de una experiencia seria. Dotar de un método revolucionario a la nueva generación, por encima de los jefes de la II y la III Internacional, es una tarea que, fuera de mí, no hay hombre capaz de llevarla adelante. Y estoy plenamente de acuerdo con Lenin (o más bien con Turguenev), de que el mayor vicio es tener más de cincuenta y cinco años. Me faltan todavía al menos cinco años de trabajo ininterrumpido para asegurar la transmisión de la herencia”. Diario del exilio, ob. cit. pp. 243-244.

[25“Lenin herido”, p. 323 de este libro.
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Gabriela Liszt

@gaby_liszt
Nació en Buenos Aires. Militó en el PST desde 1981, en el MAS hasta 1988. Una de las fundadoras de PTS y del CEIP "León Trotsky". Investigó, compiló y prologó varias de las publicaciones de Ediciones IPS-CEIP, entre ellas La Segunda Guerra Mundial y la revolución, Mi vida, Lenin, El Programa de Transición y la IV Internacional.